EL COMETA SOBRE EL CERRO DE LAS MITRAS (1853)
Por Adrián Cruz Martínez
En agosto de 1853, los habitantes de Monterrey fueron
testigos de un fenómeno celeste que llamó la atención: la aparición de un
cometa visible al poniente de la ciudad.
Durante tres noches consecutivas, del 22 al 24 de agosto, el
astro pudo observarse desde el atardecer hasta aproximadamente las siete y
media de la mañana, momento en que desaparecía detrás de la cúspide del cerro
de las Mitras. El redactor del Periódico Oficial describió, el 25 de agosto, con
detalle su presencia en el cielo regiomontano: “su cauda la extiende
perpendicularmente al zenit, y su tamaño aparente no excede de tres grados, que
equivalen a una vara”.
El núcleo del cometa, según la observación, parecía semejante
a “una estrella de segunda magnitud”; sin embargo, la nebulosidad densa que lo
rodeaba impedía determinar con precisión el tamaño de su disco, incluso al
observarlo con anteojo.
La noticia también revela el interés científico de la época,
advirtiendo en la nota que aquel cometa no parecía ser uno de los ya conocidos
por los astrónomos modernos, pues no había sido anunciado antes de su
aparición. Por ello, el periódico prometía continuar su seguimiento: “Nosotros
seguiremos observándolo en su curso y dirección para manifestar en nuestro
periódico cualquiera cosa notable que merezca ser puesta en conocimiento del
público”.
***Imagen ilustrativa generada con IA.

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